Un diagnóstico grave no avisa. Que la plata no sea otro problema más
Cáncer, ACV o infarto traen gastos que la obra social o la prepaga no cubren del todo: coseguros, tratamientos fuera de cartilla, viajes y la pérdida de ingresos mientras no podés trabajar. Este seguro te entrega un capital líquido, de uso libre, apenas se confirma el diagnóstico.
El seguro es el producto. El acompañamiento es el diferencial
Cualquier compañía te vende una póliza. Nosotros nos quedamos trabajando con vos: revisamos tu plan todos los años y te acompañamos si algún día tenés que usarlo.
Planes a tu medida
No vendemos un producto único: armamos el plan según tu edad, tu familia y lo que necesitás cubrir hoy.
Asesoramiento continuo
Seguimos disponibles después de la firma: revisamos tu póliza cada año y te ayudamos en el momento del siniestro, no solo en la venta.
Sin letra chica escondida
Te explicamos las condiciones antes de que firmes, en lenguaje claro, para que sepas exactamente qué cubre tu plan.
Un capital único, de uso libre, que complementa lo que ya tenés
Capital único al diagnóstico
Confirmado el diagnóstico de una enfermedad grave cubierta, cobrás un monto fijo en un solo pago. No hay que esperar facturas ni rendir gastos para empezar a usarlo.
Uso libre del dinero
Vos decidís en qué se usa: un tratamiento fuera de cartilla, un viaje para atenderte, o simplemente sostener los gastos de la casa mientras no podés trabajar.
Complementa, no reemplaza
No sustituye tu obra social o prepaga: cubre exactamente lo que ellas dejan afuera. Es una capa extra de protección financiera, no médica.
Adultos de 35 a 55 años
Sobre todo si hay antecedentes familiares de cáncer, ACV o enfermedad cardiovascular: la probabilidad de necesitarlo aumenta con la edad.
Sostén económico del hogar
Si tu ingreso sostiene a tu familia, o no tenés una prepaga de alto nivel, este seguro es la diferencia entre afrontar el diagnóstico con margen o quedarte corto justo cuando más lo necesitás.
Lo que la mayoría se pregunta antes de contratar
¿Cómo sé que la aseguradora va a pagar cuando lo necesite?
Trabajamos con compañías reguladas por la Superintendencia de Seguros de la Nación, con historial de pago comprobable. Antes de firmar te mostramos casos reales y los tiempos de pago habituales, no promesas genéricas.
Ya tengo obra social/prepaga, ¿para qué necesito esto?
Tu obra social o prepaga cubre el tratamiento médico, pero no todo lo que rodea a un diagnóstico grave: coseguros que se acumulan, tratamientos o segundas opiniones fuera de cartilla, y sobre todo la pérdida de ingresos mientras no podés trabajar. Ese es exactamente el hueco que cubre este seguro.
Mi familia no sabría cómo cobrar el seguro si me pasa algo
Por eso no te dejamos solo con la póliza: acompañamos personalmente a tu familia en el momento del siniestro, desde la documentación hasta el seguimiento con la aseguradora. Es parte del servicio, no un extra.
¿Qué pasa después de que firmo? ¿El asesor desaparece?
Al contrario: ahí empieza el trabajo real. Revisamos tu plan una vez al año para ver si sigue siendo el adecuado, y te acompañamos personalmente en el momento de un siniestro, incluyendo a tu familia si hace falta.
5.0★ en Google — 48 reseñas reales
Contanos tu situación y armamos un plan a tu medida
Sin compromiso. Un asesor te contacta para entender qué necesitás proteger y armar la opción que tenga sentido para vos.